Archive for September 11th, 2009

A Picture A Day

Friday, September 11th, 2009 | Author: Skip Moen

Florence, Italy

Category: Articles, Pictures  | Tags:  | 2 Comments

Principle #5

Friday, September 11th, 2009 | Author: Skip Moen

For the whole Law is fulfilled in one word, in the statement, YOU SHALL LOVE YOUR NEIGHBOR AS YOURSELF. Galatians 5:14

One Word – From the general to the specific. The principle of Kelal uferat-perat vekelal teaches from a general principle to a specific application, or from a specific application to a general principle. Rabbi Sha’ul uses it all the time; no more so than in this section in the letter to the Galatians. First, he quotes the general principle: Love your neighbor. Then he draws out specific implications of this general principle in negative (works of the flesh) and positive (fruit of the Spirit) examples.

This is a rabbinic principle we can get our arms around. Almost every sermon you hear will use some application of this rabbinic principle. Pastors love to start with a biblical passage, explain its general sense and then apply it to dozens of real-life examples. In fact, the “application” sermon has become a staple of pulpit oratory. You hardly expect to go to church without hearing something like this.

But often familiarity breeds inattention. We know the application model, so we stop thinking about the general principle behind the specifics. We limit ourselves to the specific applications, thinking we have exhausted the general principle. How does this show up in our lives? Well, there’s a general principle about ownership: God owns everything. We are simply leaseholders. But we often apply the general principle to our money, thinking His ownership is only about our financial assets. So, we tithe and walk away; believing we have fulfilled the terms of the lease because we have taken care of the financial application. You have undoubtedly already filled in the rest of the lesson. The general principle of ownership is about everything, not just finances. God owns your life, your body and even your time. What you do with all those things is also part of the lease agreement. But it’s so easy to forget the general principle by concentrating only on the specific applications, isn’t it?

One more example might help. God loves His creation. That’s the general principle. This general principle implies that God loves me. But in this application is another general principle. God loves me no matter what I do or who I am, where I go or how I feel. God just loves me. The specific applications of this general principle are very, very important. We often espouse the general principle and then turn right around and act as though the principle doesn’t apply when I am sinful, angry, discouraged, running away from my troubles or any number of other “less than spiritual” activities. Wrong! The general principle still applies. We just have to stop ignoring its full implications. Open the Bible to your favorite Psalm. I’ll bet you will very quickly read a general principle followed by specific applications. David was a rabbi too. Now, enjoy # 5, kelal uferat-perat vekelal.

Topical Index: principle #5, kelal uferat-perat vekelal, general, specific, application, Galatians 5:14

Principio #3

Friday, September 11th, 2009 | Author: Bessy Bendaña


Aboliendo en su carne la enemistad, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un nuevo hombre, estableciendo así la paz, Efesios 2:15

Dos en Uno – este versículo contiene muchos temas, ninguno de los cuales se puede resolver fácilmente sin la comprensión del principio #3 – binyan av mitkatuv echad (”contruir un principio de enseñanza basado en un versículo”). Notaras las palabras en corchetes en algunas traducciones. La mayoría de las traducciones deberán agregar palabras para que tenga sentido la interpretación de Pablo puesto que existe un compromiso anterior con la teología de sustitución (la idea que la gracia remplaza la Tora) la cual obliga a leer este versículo de manera que no sea judío. Pero estas traducciones ignoran la exegesis rabínica de Sha´ul. En este versículo, Sha´ul arguye desde un verso en particular a un principio mayor. Construye sobre un pensamiento para llegar a una conclusión mayor. En otras palabras, dice lo mismo dos veces, una en particular y la segunda vez en general.

Veamos como lo hace. Primero Sha´ul dice que Yeshua rompió la pared que nos separaba de la paz con Dios (v. 14). ¿Cómo lo hizo? Lo hizo al cargar con la enemistad entre Dios y el Hombre en Su propia carne. Ahora nos dice el punto. ¿Cuál era la enemista? ¿Era la Ley (como lo traduce la versión amplificada), o era otra cosa? Nota que la introducción de la frase en corchetes [lo cual es] en realidad implica que la enemistad es con la Tora. Pero ignora el tercer principio. EL principio sugiere que Sha´ul realmente solo repite una idea con una idea más grande y más general. Así que la abolición de la enemistad es lo mismo que hacer las dos una sola. ¿Qué nos separa de Dios? Simplemente no puede ser la Ley. Sha´ul mismo nos dice que la Ley es buena y santa. Dios nos da la Ley para que los hombres puedan conocer Su voluntad para nuestras vidas. NO; lo que nos separa de Dios es la desobediencia de la ley. Yeshua toma el resultado de esta desobediencia sobre Si mismo para que las dos partes opuestas puedan tener paz. El nuevo hombre una vez más se restaura al lugar donde puede encontrar paz con la Ley de Dios porque ahora es capaz de obedecerla. Sha´ul arguye desde el caso singular de Yeshua tomando el castigo de los pecadores al caso general que ahora estamos en paz con Dios. Este versículo no tiene nada que ver con remover la Ley de la vida del creyente. Sino del resultado del pecado y el alivio del perdón que encontramos en la sangre del Cordero.

Muchos cristianos malinterpretan este versículo simplemente porque no aplican principios de interpretación rabínica. Tratan al rabino Sha´ul como si fuese un griego llamado Pablo. Aplican categorías exegéticas griegas que nos llevan a dilemas terribles: 1) la Ley es buena pero de alguna manera también es mala, 2) la Ley era para los judíos pero no para los cristianos, y 3) la Ley fue remplazada por la gracia y ahora nos queda una guía “espiritual” basada en nuestras propias apreciaciones del amor. Lo peor de todo, no podemos conciliar que Yeshua práctico la Tora. Necesitamos nuevos ojos, mis amigos. A fin de cuentas, Dios nos los dará – si buscamos.

Principio #3, binyan av makatuv echad, Efesios 2:15, ley, maldición