Archive for November 13th, 2009

Ensalada de Frutas (2)

Friday, November 13th, 2009 | Author: Bessy Bendaña

De todo árbol del huerto podrás comer, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás. Génesis 2:16-17

Podrás Comer – ¿Disfrutaste tus bananas ayer? Cuando examinamos achol tochel, descubrimos que el Edén es el diseño de Dios es el placer del Hombre. Es el lugar donde me puedo deleitar en todo lo que El creó para mí. Comprendimos que Dios tiene la intención que nosotros experimentemos todas las cosas buenas, disfrutemos cada festín que ha preparado para este placer estético, cognitivo, emocional, físico o espiritual. Su versión de la ensalada de frutas se extiende a todo aspecto de la creación. Pero aun hay más. Debemos dar un mordisco más a ésta manzana.

Recuerda que el hebreo debe comunicar el tono emocional, el énfasis y el ritmo lingüístico sin puntuación alguna. Para hacer esto, el hebreo comunica información en la estructura del idioma así como en la ubicación de las palabras. Por ejemplo, el énfasis se logra frecuentemente colocando la primera palabra en la oración indistintamente de la posición gramatical apropiada. El reordenamiento de traducción del contexto original usualmente oscurece este énfasis. En el hebreo existe otro método estructural para la comunicación. La combinación de las consonantes mismas provee parte del mensaje. Apliquemos esto a nuestra frase achol tochel.

Sabemos que achol tochel es un uso doble del verbo achal. Este doblete aumenta al énfasis en la palabra. Pero ahora mira a las consonantes originales. Son Alef-Kol-Lamed (achol) y Tau-Alef-Kol-Lamed (tochel). ¿Notaste que la segunda palabra es realmente la primera palabra más la consonante Tau? Aun en equivalencia fonética (achol tochel) no vemos la estructura de consonantes porque la segunda Alef se convierte en vocal y desaparece en el sonido colapsado de tochel. Pero cuando vemos la estructura, vemos dos construcciones de consonantes idénticas con el Tau adicional. Esto es muy importante porque la estructura evidente altera el pictógrafo.

Achol es la imagen de “la fortaleza para controlar lo que es permitido.” Pero ¿Qué sucede cuando añado una Tau a esta imagen? Ahora obtengo “una señal de fuerza para controlar lo que es permitido.” Lo que Dios dice en el pictógrafo es “tu puedes tener la fortaleza para controlar lo permitido bajo la señal (pacto) de fuerza para controlar lo que es permitido.” En otras palabras, cada vez que nos deleitamos en un aspecto de Su creación, avalamos Su señal de cuidado y preocupación sobre nosotros. Abraham Heschel dice que el gran misterio de Dios es el hecho que El nos hace objeto de Su preocupación. Génesis dice lo mismo, enterrado justo en el texto hebreo en la primera declaración de permiso. Esta es Tora “profunda,” escrita dentro de la estructura del idioma. Dicho sea de paso, no es posible reproducir esto en ningún otro idioma. ¿Comienzas a comprender por qué Dios escogió el hebreo?

¿Qué significa esto para nosotros hoy? Significa que Dios decide que es lo bueno. Somos colocados en ese mundo de acuerdo a Sus instrucciones. Si en realidad deseamos los placeres reales de la vida, viviremos según Su diseño – la señal que garantiza control sobre lo que es permitido. El pecado es determinar lo que es bueno sin la señal de Dios. Quita la Tau y lo único que queda es el control humano. Y como lo sabe todo participante de terapia de 12 pasos, “la fuerza de voluntad es insuficiente.” Quizás tú y yo debemos reevaluar nuestra lista de lo bueno y lo malo. Si hay algo en la lista que viene sin Tau, probablemente debemos quitarlo. Sin Tau, la vida solo se resume a consumir lo que está por delante.

Consumir, comer, achol tochel, achal, señal, Génesis 2:17

Eden

Friday, November 13th, 2009 | Author: Skip Moen

Here’s something to delight in while to eat to satisfaction.0017

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Category: Articles, Pictures  | Tags:  | 5 Comments

Fruit Salad (1)

Friday, November 13th, 2009 | Author: Skip Moen

“From every tree of the garden you may surely eat but from the tree of the knowledge of good and evil you may not eat, . . .” Genesis 2:17

Surely Eat – “What’s for lunch?”  “Fruit salad.”  “Oh, great!  That’s all we ever have.  Fruit salad, fruit salad, fruit salad!  I’m telling you, Eve, sometimes I wonder why God put us here.  There’s just no variety.”

Was the commandment given to Adam really about eating?  Think about it.  Does that really make any sense?  Why would God put so much emphasis on an activity that is essential for life itself?  Adam has to eat.  That’s patently obvious.  And whether he eats from this tree or that tree really doesn’t make a whole lot of difference, does it?  If he is permitted to eat from any of the trees except one particular one, then why make a big deal about eating?  That’s what’s happening in this particular Hebrew word arrangement.  You see, the text says achol tochel.  It’s really the word achal used twice.  It’s as if God repeated Himself in order to underline the idea.  “Adam, I don’t want you to just eat to live.  You can really feast on whatever is here in the garden.  Let your eating be a joyous consumption, a celebration of enjoyment.  Go for it!”

Do you suppose God was encouraging Adam’s gluttony?  I doubt it.  Was it just about fruit salad?  I don’t think so.  We need to examine the Hebrew verb achal in order to see something beneath the surface.  Let’s start with the pictograph.  Aleph-Kaf-Lamed paints the picture of “the strength to control what is allowed.”  In other words, this verb for consumption already contains the concept of control.  It isn’t eating until I am stuffed.  It’s eating for enjoyment and delight.  This is not “all you can eat” night.  This is gourmet tasting.  The act of consuming acknowledges our responsibility to control what God allows.  We can feast because He gives us permission, but we are still responsible for how we consume.

This picture changes a few things.  First, achal is no longer just about food.  Did you think this story was about apples, pears, peaches and plums?  No, it’s about everything God gives in His place of delight.  Remember, ‘eden is God’s pleasure palace.  He puts ha’adam in the place dedicated to everything delightful because He wants the earth-creature (Adam) to experience the doorway to life (the pictograph of ‘eden).  So, food for sustenance is only a tiny sliver of all the delightful things God has given.  Start thinking of Eden as the place of endless wonder, joy, excitement, pleasure and celebration and you will begin to understand the emphasis on achal.  Feast on life in the place dedicated to delight.

Here’s the best part.  Eden is located where God permits pleasure.  Eden marks the spot wherever God puts the earth-creature in circumstances that permit delighting in His gifts.  Achal is about consumption, not about eating food.  And what is it that we may consume with God’s delight?  Well, start your list.  How about consuming the beauty of morning skies, the wonder of bird songs, the smell of freshly cut grass, the delicious coolness of a mountain stream, the delight in the smile of a child, the exquisite tenderness in a lover’s kiss, the joy of community fellowship, the mystery of God’s presence.  Did you think Eden was paradise lost?  Think again.  And surely eat whatever God allows.

Topical Index: eat, feast, achal, pleasure, ‘eden, Genesis 2:17

Ensalada de Frutas (1)

Friday, November 13th, 2009 | Author: Bessy Bendaña


De todo árbol del huerto podrás comer, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás…. Génesis 2:17

Podrás Comer – “¿Qué hay de almuerzo?” “Ensalada de frutas.”  “¡Excelente! Eso es lo único que comemos. ¡Ensalada de frutas, ensalada de frutas, ensalada de frutas! Te digo Eva, algunas veces me pregunto por qué nos puso Dios aquí. Es que no hay variedad.”

¿Cuál fue el mandamiento que recibió Adán sobre la comida? Piénsalo. ¿Acaso tiene sentido? ¿Por qué habría Dios de poner tanto énfasis en una actividad que es esencial para la vida misma? Adán tenía que comer. Eso es patentemente evidente. Y lo que come de éste árbol o de aquel en realidad no marca una gran diferencia, ¿no crees? Si le es permitido comer de cualquiera de los arboles excepto uno en particular, ¿Por qué hacer tanto alboroto por la comida? Eso es lo que sucede en este arreglo de palabras en particular. Verás, el texto dice achol tochel. Realmente es la palabra achal utilizada dos veces. Es como si Dios se repitiera para subrayar una idea. “Adán, no quiero que solo comas para vivir. Puedes tener festín con todo lo que hay aquí en el jardín. Deja que tu comer sea un consumo gozoso, una celebración de disfrute. ¡Ve por el!

¿Supones que Dios anima a Adán para que sea glotón? Lo dudo. ¿Entonces solo se trataba de ensalada de frutas? No lo creo. Necesitamos examinar el verbo hebreo achal para ver algo debajo de la superficie. Comencemos con el pictógrafo. Alef-Kaf-Lamed dibuja una imagen de “la fuerza que controla lo que es permitido.” En otras palabras, este verbo de consumo ya contiene el concepto de control. No es comer hasta que no puedo más. Es comer por disfrute y deleite. Esto no es noche de “come todo lo que quieras.” Este es un deleite gourmet. El acto de consumir reconoce nuestra responsabilidad de controlar lo que permite Dios. Podemos festejar por que El nos da permiso, pero aun somos responsables de cómo consumimos.

La imagen cambia algunas cosas. Primero, achal no es solo sobre comida. ¿Creíste que esta historia se trataba solo de manzanas, peras, duraznos y ciruelas? No, es sobre todo lo que da Dios en Su lugar de deleite. Recuerda, ´eden es el palacio del placer de Dios. El coloca ha´dam en el lugar dedicado a todo lo deleitable porque El desea que la criatura-terrenal (Adan) experimente la entrada a la vida (el pictógrafo de ´eden)- Así que la comida para el sustento es solo una pequeñísima pieza de todas las cosas deleitables que Dios nos ha dado. Comienza a pensar en Edén como un lugar de maravilla, gozo, placer y celebración interminable y comenzarás a comprender el énfasis en achal. Festeja la vida en el lugar dedicado al deleite.

He aquí la mejor parte. Edén fue colocado donde Dios permite el placer. Edén marca el lugar donde sea que Dios coloca a la criatura-terrenal en circunstancias que le permiten deleitarse en Sus dones. Achal es sobre consumo, no sobre comer comida. ¿Y qué es lo que podemos consumir con el deleite de Dios? Bien, comienza tu lista. ¿Qué tal consumir la belleza de los cielos matutinos, la maravilla de las canciones de un pájaro, el olor de la grama recién cortada, el frescor delicioso del arroyo en la montaña, el deleite en la sonrisa de un niño, la ternura exquisita de un beso, el gozo del compañerismo en la comunidad, el misterio de la presencia de Dios. ¿Creíste que el Edén era el paraíso perdido? Piénsalo de nuevo. Y ciertamente come de todo lo que Dios permite.

Comer, festejo, achal, placer, ´eden, Génesis 2:17