Tag-Archive for » Deuda «

Evitando el Daño Colateral

Thursday, July 16th, 2009 | Author: Bessy Bendaña

16 de julio Cuando prestes cualquier cosa a tu prójimo, no entrarás en su casa para tomar su prenda; te quedarás afuera, y el hombre a quien hiciste el préstamo te traerá la prenda. Deuteronomio 24:10-11


Prenda – Si haces un préstamo a un miembro de la comunidad de la gracia, puedes pedir colateral. Pero no retendrías el colateral adeudado. Los rabinos interpretaron este mandamiento con mucha amplitud. Comprendieron que no puedes tomar colateral en ningún lugar donde el prestatario tenga propiedad. Debes esperar que el prestatario provea el ´avot, el juramento. ¿Por qué?

Las instrucciones de vida de Dios están llenas de gracia.  En este caso, la gracia se demuestra en el respeto a la dignidad de otros. Nada puede ser más importante a un hombre que se ve en la obligación de pedir un préstamo. La dignidad personal se mantiene porque el prestamista no tiene permitido tratar al prestatario como esclavo. La prohibición de tomar colateral significa que el prestatario debe respectar la dignidad del prestamista. El prestatario puede actuar voluntariamente. La transacción requiere consideración de ambas partes.

Podrías pensar que este pequeño requisito tiene pocas implicaciones en el mundo moderno de las finanzas. A fin de cuentas, todos los préstamos de hoy se transan con corporaciones anónimas. Nunca conoces al prestamista. Solo conoces el nombre del banco. Pero el proceso en si ya mina la dignidad personal de la relación prestamista-prestatario. El sistema del mundo avala la deuda. No existe relación personal entre el prestamista y el prestatario. Y como no existe relación personal, la posibilidad de fraude o fracaso de pago aumenta substancialmente. A fin de cuentas, la deuda no es real para nadie. Solo es una deuda a una corporación gigante. Este préstamo no tiene rostro.

La remoción del elemento personal ha causado gran parte del abuso del sistema financiero. En la comunidad del Reino de Dios todas las regulaciones servían para prevenir esta irresponsabilidad anónima. Las deudas eran muy personales, y como resultado, debían ser tratadas con mucho respeto por ambas partes. Pero hoy, las deudas no son más que un número de cuenta y un balance negativo.

¿Qué sucedería si nosotros, los seguidores de Yeshua, comenzaran la restauración del sistema financiero? ¿Qué sucedería si el sistema económico si hiciéramos prestamos según las instrucciones de Dios? ¿Cómo nos afectarían esas deudas si cada transacción tuviese un rostro? La restauración del Reino es mucho más que simplemente edificios eclesiásticos o llevar las Buenas Nuevas a los perdidos. El sistema del  Reino remplaza los sistemas del mundo. Las cosas no se hacen “como de costumbre.”

Piensa un poco en lo que sucede cuando Dios trae Su Reino a la tierra. Eso es lo que pedimos en nuestras oraciones, ¿no es cierto? Entonces ¿Por qué continuamos haciendo las cosas según el sistema del mundo? ¿Estamos listos para ser transformados – por completo?

Pagaré

Tuesday, June 02nd, 2009 | Author: Bessy Bendaña

Así que, nosotros los que somos fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos. Romanos 15:1

Pagaré

Debemos – Este versículo no es justo. Si mi caminar espiritual es más profundo y de más confianza que el tuyo, por qué tengo que modificar mi conducta para que no te sientas perturbado o molesto. A fin de cuentas, tú eres quién aun no ha crecido. ¿Por qué habría de cambiar yo solo porque tú no ves la luz? La “sugerencia” de Pablo apesta. Es la peor clase de tolerancia – aceptar los estándares del denominador común mínimo. ¿Para qué presionar hacia una relación más profunda y de mayor fiabilidad con Dios si al final tendremos que acomodarnos a las normas de los ignaros?

De hecho, es aun peor. Pablo coloca la palabra opheilo al inicio de la oración.  Eso quiere decir que toma el énfasis. ¿Qué significa ésta palabra? Bien, tiene que ver con deudas. Pablo no nos sugiere que nos llevemos bien. Dice que nosotros los fuertes tenemos que pagar una deuda a los débiles. ¡Les debemos! Es nuestra obligación comportarnos de manera en que no se ofendan.

¡¿Cómo?! ¿Acaso Pablo nos quiere decir que debemos ser “tolerantes” con personas que no ven la luz de Cristo? ¿Debo ser “amable” con los pecadores intencionales? ¿Acaso solo debo sonreír y fingir que todo está bien cuando confronto conducta que Dios considera aberrante? ¡Claro que no! Pecado es pecado. No puede ser condonado, aceptado o animado. Pero Pablo no le escribe a los paganos. Les escribe a creyentes sobre creyentes. Le escribe a aquellos dentro del Cuerpo que están en desacuerdo sobre cómo se debe vivir. En ese caso, dice Pablo, aquellos que comprenden la libertad que viene de una vida de gracia y una obediencia para el servicio pronto descubrirán que no todos lo vemos de la misma manera. Es la obligación de quienes ven profundamente dentro del carácter de Dios resistir presionar el tema. Es la obligación de aquellos más cerca de Su majestad cargar a cargar a sus hermanos y hermanas sin quejarse ni sermonearlos. No somos responsables del cambio de corazón de otros. Somos responsables de amarlos de tal manera que descubran el toque, la voz y cuidado del Mesías en nosotros. Dudo mucho que el tiempo que el Mesías dedicó  a los enfermos, los pobres y los abusados fue con el propósito de “educarlos.”

Piensa e

Category: La Palabra de Hoy  | Tags: , , ,  | Comments off