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Consejería Matrimonial

Sunday, July 25th, 2010 | Author: Skip Moen

“Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.” 2 Corintios 5:20

Reconciliarse: Hasta ahora hemos aprendido que la relación de pacto de Dios con nosotros está reflejada en la metáfora de la fidelidad marital. No se trata solo de fidelidad sexual, pero el sexo tiene un gran rol que jugar en esta metáfora, tanto es así que la idolatría es vista en términos sexuales. Sólo en caso de que pensemos que Pablo no era judío, él nos recuerda su profunda comprensión de la metáfora del matrimonio judío eligiendo el término griego katallasso como verbo referido a volvernos al Señor.

Katallasso significa “re-conciliar”, pero no significa llegar a una comprensión mental de la creencia correcta. De hecho, este es el verbo para consejería matrimonial. Es el objetivo y los medios por los cuales parejas desavenidas se reconcilian. Y si Pablo usa este verbo para denotar las acciones requeridas para matrimonios rotos, cuánto más aplicable es cuando se trata acerca de la comunión quebrada con el Gran Amante.

Usar katallasso tiene algunas implicaciones interesantes. Primero, nadie puede ser reconciliado a menos que existiera previamente una relación que ahora está rota. No le decimos a dos extraños que se reconcilien porque ellos nunca han tenido una relación el uno con el otro. Les animamos a empezar a ser amigos, no a reconciliarse como amigos nuevamente. El uso de Pablo de este término, implica que sus lectores habían tenido una relación previa con Dios y que esa relación se había quebrado a causa de su infidelidad. Esto ciertamente le da un giro a la aplicación de este verso al evangelismo de los paganos. ¿Está Pablo sugiriendo que aquellos que nunca conocieron a Dios necesitan ser reconciliados, o está en realidad diciendo que hay lectores de esta carta quienes una vez fueron parte de la congregación de seguidores pero se habían apartado?

Segundo, el uso que Pablo hace de katallasso es paralelo al uso que la Escritura Hebrea hace de shuv. Dios está constantemente y consistentemente llamando a Israel a volverse (shuv) a Él, para ser reconciliados con Él y restaurados en Él [volviéndolos] a Su propósito. Pero Dios no llama a naciones paganas a volverse a Él. Ellos no pueden retornar. Para empezar, ellos nunca estuvieron con Él. Los paganos se convierten. Los judíos retornan.

Cuando Pablo usa este verbos paralelo griego, él asume que su audiencia está compuesta por aquellos que alguna vez estuvieron “en casa”, con Dios. Ellos no son paganos, sino personas divorciadas y separadas de Él. Cuando Usted piensa acerca de los asuntos que Pablo menciona en su carta a Corinto, esto no debería sorprender. La comunidad mesiánica en Corinto estaba en serios problemas, no porque ellos no conocieran al único Verdadero Dios, sino porque su conducta era completamente inconsistente con la vida de acuerdo a Sus directivas. Eran unos traidores respecto del gobierno de Dios y unos adúlteros respecto de Su pacto. No es de extrañar que necesitaran reconciliación.

En el final descubrimos que Pablo está dirigiéndose a quienes una vez habían sido parte de la comunión y ahora no estaban viviendo de esa manera. Su error no es creían en falsos dioses. Su error era que se habían divorciado de Dios. Ellos conocieron el gozo de ese nexo, pero escogieron vivir para sus propias agendas. Quizás hay muchos más que necesitan reconciliarse de lo que nosotros pensamos. Quizás la más importante función de la Iglesia es la consejería de divorcio con aquellos que pensaron en su momento que, casamiento con Dios significaba sólo firmar un contrato.

Índice Tópico: katallasso, reconciliar, matrimonio, pagano, 2 Corintios 5:20

Estado Civil: Casado.

Thursday, July 15th, 2010 | Author: Skip Moen

…porque tú eres pueblo santo para JEHOVÁ tu Dios; JEHOVÁ te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra…” Deuteronomio 7:6

Escogido: ¿Ha escogido a alguien para casarse? ¿Ha usted seleccionado a un compañero de vida? Jehová lo ha hecho. El verbo hebreo bahar es el verbo que denota la acción de escoger o elegir, de seleccionar a través de un cuidadoso examen. Este verbo no es usado para describir el impulso comprador. Es una decisión para toda la vida. Dios e Israel no se casaron en Las Vegas.

¿Por qué es importante reconocer la duración de tal elección? Necesitamos ver que Dios no ha alterado su curso respecto de su compromiso de pacto con Israel. Más aún, el cuidado en hacer esta decisión implica (y la Biblia explícitamente lo establece) que su relación de pacto no se aplica a ningún otro pueblo. Solamente aquellos quienes comparten en la historia esta exclusiva relación están “casados” con YHWH [Jehová*]. Él no es esposo de ningún otro pueblo. Así, ciertas consecuencias inmediatas emergen de la exclusividad de esta relación.

Primero, no puede ser reemplazada por ninguna otra. Israel puede haber sido castigada por su infidelidad, pero Dios no deja la relación por el comportamiento errante de Israel. Los profetas dejan plenamente claro que la fidelidad de Dios prevalece. No hay reemplazo de la novia.

Segundo, autores como Halbertal y Margalit apuntan a que la demanda del primer mandamiento no está basada es la condición de Dios de ser único. Está más bien basada en una obligación moral conectada a la exclusividad del matrimonio entre YHWH e Israel. “El elemento moral existe porque la sola obligación de alabar a Dios emerge del acto de que Dios en los Cielos eligió a Israel sobre la tierra como su esposa, y por lo tanto de acuerdo a las normas de la vida matrimonial, la idolatría estaba prohibida para Israel.”[1] “No tendrás otros dioses delante de mí”, es una declaración acerca de fidelidad, no acerca de soberanía. Esto es crucial porque rompe con la idea teológica de que nuestra fidelidad a Dios depende de que él sea nuestro único Dios. En vez de ello, sugiere que nuestra fidelidad a Dios depende de Su elección de casarse con nosotros. Por supuesto, Él no es esposo de todas las naciones o de alguna que se le ocurra reconocer que Él es Dios. Él es esposo sólo de Israel y de todos aquellos quienes toman sobre sí mismos las obligaciones del contrato matrimonial dados a Israel. ¿Entendió Usted eso?

¿Qué sucede con el contrato matrimonial cuando alguien, que no acepta los términos del acuerdo entre los escogidos de Dios y Dios, decide meterse en el lugar de la esposa? ¿Qué haría Usted en su matrimonio si alguien le dijera que su esposo o esposa lo ha reemplazado?

Índice Tópico: matrimonio, escogido, bahar, Deuteronomio 7:6


[1] Moshe Halbertal y Avishai Margalit, Idolatry, p. 22.

Imagínate Esto

Wednesday, September 16th, 2009 | Author: Bessy Bendaña

Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.  Génesis 2:24

Por tanto – “Por tanto” significa que como resultado de algo explicado anteriormente, sucede lo siguiente. Por tanto, “por tanto” es una palabra muy importante. Si eso no sabremos porque el hombre (iysh) debe dejar (eso es lo que realmente dice) a sus padres unirse a su ish-sha. Así que retrocedamos. Adán ofrece la palabra “mujer” porque la mujer sale del hombre. Ella es hueso de su hueso, carne de su carne. Nota que no dice “sangre de mi sangre.” Eso ya fue establecido en la creación del Hombre. Pero ahora Adán ve que ella es el complemento perfecto para él, a quién su diseño lo llama a abrazar como su igual ante Dios. Ella viene de él.

Una vez que Adán ha sido separado y se confronta a sí mismo en la persona de Havvah, el debe reunirse con ella. Su destino en esta relación es de re-establecer la unidad que existió antes que ella fuese sacada de él. El debe atraerlo de nuevo a él – recrear la unidad para que una vez más sean “una sola carne.” Es por eso que está allí el “por tanto.”

“Por tanto” es la palabra hebrea ´al-ken. Tiene un pictógrafo muy interesante. Es la imagen de mirar hacia la palma abierta de la vida. En otras palabras, moverse de una verdad a otra es moverse hacia la vida. En la Escritura, “por tanto” es un paso de una verdad revelada de la creación de Dios hacia otra verdad revelada. El conocimiento siempre va unido a la obediencia. La comprensión de una verdad requiere la ejecución. ´Al-ken no se restringe a nuestra noción de la conclusión lógica o al análisis racional.  ´Al-ken es sobre lo que debemos hacer como resultado de lo que sabemos. Sus dos componentes significan “lo que es fundamental y lo que se corrige que lleva a la acción.”

El hombre y la mujer son dos elementos de la misma unión original. Debemos provocar la restauración de esa unión por medio de una relación exclusiva que reúne lo que una vez fue una entidad singular. Ese es el propósito del matrimonio. No es abatimiento lujurioso, apalancamiento financiero ni posesión pasional. Es una re-unión. Es llegar a casa. Es dos siendo uno otra vez. Es el idioma del “compañero de alma.” Es lo que todos anhelamos encontrar.

Los dos verbos críticos en esta declaración máxima sobre el matrimonio son igualmente informativos. El primero es azav. Significa “dejar, abandonar, soltar o desolar.” La imagen consonante es la idea del líder incomunicado de su casa. El segundo verbo es davaq (unirse, aferrase, afianzarse). El pictógrafo de davaq (Dalet-Bet-Qof) nos muestra la puerta de una tienda a una casa en el posterior. En hebreo, el futuro está detrás de nosotros, fuera de nuestra vista. Podemos ver donde hemos estado, pero no somos capaces de ver dónde vamos. Esta palabra es la imagen de una nueva casa, una que yace en el futuro, sobre el horizonte. Así que estos dos verbos de hecho dibujan la misma imagen como palabras que describen el versículo. Un hombre se incomunica del liderazgo en un hogar y encuentra un nuevo hogar en el futuro. Esta nueva casa es el lugar de la ´ezer, el lugar donde es reunido con sí mismo en unión con quién fue hecha para él.

Quizás los esposos deban tomar un poco de tiempo para reflexionar en la perspectiva bíblica de “una carne;” una perspectiva que no está basada en los tonos sexuales griegos. Quizás los esposos necesitan descubrir lo que les hace falta a ellos. Quizás necesitan comprender que la reunión es la meta del matrimonio. Entonces pueden escoger ser uno otra vez.

´davaq, ´al-ken, por tanto, unirse, matrimonio, Génesis 2:24

Pecado Adicional

Sunday, September 06th, 2009 | Author: Bessy Bendaña

3 de septiembre Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, disolución, Gálatas 5:19


Adulterio – recién estudiamos este mismo versículo. Entonces este versículo no incluía la palabra “adulterio-”La razón es porque la mejor edición de estudio de los manuscritos más antiguos del texto griego no contienen la palabra moicheia. Esta palabra la encontramos en el Textus Receptus, el texto griego disponible cuando se tradujo la versión inglesa del Rey Santiago (King James). Así que cuando comparas esa versión con las traducciones modernas, veras la diferencia. En las versiones más antiguas, como la Reina Valera, las obras de la carne incluyen adulterio. Las versiones modernas no lo incluyen. ¿No te parece conveniente? En 1611 quienes cometían adulterio no heredaban el Reino. Aparentemente hoy no tienen que preocuparse de esto.

¡Error! Aun si es agregado al texto, su historia es muy importante. Es la misma palabra que Jesús uso cuando hablo que la maldad procedía del corazón del hombre. En la traducción griega del Tanac, es la palabra que encontramos en Jeremías y Osea cuando los profetas dicen al pueblo de Dios que se han prostituido con otros dioses. Es una palabra fuerte y clara. Significa exactamente lo que creemos que significa – sexo ilícito con alguien casado con otro. Pero esta palabra es un poco más grande que el acto coital. También significa “seducir” o “ser seducido” y conlleva el sentido de utilizar el subterfugio y el engaño para controlar a otra persona. Aquí la palabra describe una de las acciones que es parte de un grupo mayor de acciones llamadas porneias. Este grupo mayor es la siguiente palabra en la lista.

Para comprender porque Jesús y Pablo incluyeron el adulterio en la lista de pecados separándonos de Dios, debemos saber un poco más sobre la cultura contemporánea del primer siglo. Los griegos veían el adulterio como un asunto unilateral. La prohibición de sexo ilícito con una persona casada se aplicaba básicamente solo a las mujeres. Los hombres podían mantener relaciones sexuales con otras mujeres solteras y estas acciones eran comunes en el mundo griego y romano. De hecho, la proliferación de las relaciones sexuales fuera del matrimonio era tan rampante que uno de los emperadores romanos emitió una ley contra este acto – una ley que no restringió en nada la costumbre.

El Tanac tiene mucho que decir sobre el adulterio. El mandamiento de Dios contra el adulterio establece el compromiso de ambos conyugues en el matrimonio como uno de los fundamentos más importantes de la vida comunitario. Yeshua se refiere a la intención de Dios cuando se ve confrontado por los fariseos en el tema del divorcio. La razón por la que se exige la fidelidad marital no solo es por la protección de la familia. La fidelidad marital también es la representación simbólica de la lealtad exclusiva a Dios. Como respetamos nuestros votos con otra persona es un reflejo de cuanto respetamos nuestros votos a Dios. Esta es la razón por la que los profetas utilizaron símbolos de fidelidad y adulterio para señalar la apostasía de Israel.

En la Tanac, el enfoque del adulterio es aun la mujer adultera. La obligación de fidelidad parece descansar en ella. Pero cuando Yeshua y Pablo utilizan esta palabra, evidencia n que el contexto apropiado involucra al hombre y la mujer conyugues en el matrimonio. Por primera vez en miles de años, las mujeres fueron otorgadas la misma responsabilidad y el mismo respeto que los hombres. Ningún lado tiene licencia para buscar relaciones sexuales con otra persona. El ideal de Dios del compromiso monógamo fue re-instaurado. Adicionalmente, Jesús amplifica el requerimiento al enseñar que el deseo lujurioso por otro era el equivalente a la explotación sexual. El adulterio no se confina al acto sexual físico. Era un asunto del corazón. En una cultura que considera la relación sexual como algo común igual que cualquier otro placer físico, este requerimiento separa radicalmente a los creyentes cristianos de sus contemporáneos. Las mujeres no debían ser menos respetadas que los hombres en cuanto el mandamiento divino incondicional de amar como amo Cristo. Las mujeres no son propiedad y no deben ser tratadas como tal. Los hombres deben exhibir la misma lealtad exclusiva a sus esposas que deben exhibir ante Su Dios. Las consecuencias de la violación de la intención de Dios son claras:

Honroso es en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla;  mas á los fornicarios y á los adúlteros juzgará Dios (Hebreos 13:4)

Ahora que el adulterio no es la carga especial solo de las mujeres, los creyentes reciben claramente la instrucción que la participación en la seducción, en ser seducido, considerar o contemplar la seducción y, claro está, completar el acto de seducción es una afrenta directa al Dios que nos creo hombre y mujer. Circunda Su soberanía al proclamar (usualmente en secreto) que tengo el derecho de hacer lo que deseo con mi cuerpo. Eso, dice Pablo, es completamente errado. Dios te dio tu cuerpo. Es Su derecho decirte como debes tratarlo.

El Rey David sedujo a Betsabé. Violo la intención sagrada de Dios. Cuando fue confrontado y se arrepintió, no fue primero a Betsabé a pedir perdón. Fue ante Dios. Sabía que su pecado se levantaba cara a Dios. El adulterio es nuestro deseo de dictar a Dios como usaremos nuestros cuerpos. Ese es un “derecho” que no poseemos.

Adulterio, moicheia, matrimonio, Gálatas 5:19

Día 18 – Matrimonio Teórico

Saturday, May 02nd, 2009 | Author: Bessy Bendaña

“Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.”  Gen 2:24

Se Unirá – Primero, afiancemos lo que asumimos.  El matrimonio es el estado normal de las cosas, un fundamento esencial de la sociedad, el diseño intencionado del Creador y la condición apropiada de un hombre y una mujer.  No existen textos bíblicos que apoyen una alternativa para la preservación de la sociedad.  Pero, segundo, no es esta la razón para que el hombre deje su casa de origen y adhiera su fidelidad a su esposa.  ¿Notaste que el versículo comienza, “por tanto”?

Eso significa que existe algo antes de éste pensamiento que tiene que ver con el “dejar y unirse.”  Y lo que precede al versículo 24 es la expresión gozosa de Adán proclamando que esto es demasiado bueno para ser cierto.  Sólo un hombre necio no lo vería.   Un hombre deja el hogar de su niñez y adhiere su fidelidad a una esposa porque Dios suple sus necesidades más profundas de compañía en la creación de la mujer.  Por eso es que deja.  Está diseñado de esa manera.  La perspectiva no es sobre lo que necesita la mujer (un hombre, según la mitología popular) para sentirse completa.  La perspectiva es lo que falta de la vida del hombre antes que Dios provee la compañía verdadera y perfecta.

Pero ahora nos encontramos con un problema.  La palabra hebrea es davaq. Tiene que ver con súper adhesivo.  Es la cosa pegajosa del matrimonio – ese compromiso inquebrantable de fidelidad, lealtad, honor y obediencia que nace con las relaciones humanas más profundas.  Es la clase de compromiso que la Biblia describe en el Cantar de Cantares (posesión apasionada, sacrificio devoto y gozo sensual).  Es la clase de fidelidad que vemos en José, esposo de María (y no es, dicho sea de paso, lo que vemos en Abraham).  Es el esposo de Proverbios 31:29 proclamando con orgullo que ella las sobrepasa a todas.  Es aferrarse y mantenerse unidos como las escamas en un cocodrilo (Job 41:17).  Y todo eso es una imagen de la fidelidad que Dios muestra hacia nosotros, y que nosotros debemos mostrar hacia El.  Es idioma de pacto.

Desafortunadamente, para la mayoría de nosotros esto es mera teoría.  Reconocemos que esto es lo que el matrimonio debería ser, que es lo que Dios desea que sea, pero la realidad está atrapada en la prensa del mundo caído.  No tenemos matrimonios utópicos.  Tenemos matrimonios terrenales.

Es realmente buena que la Biblia no es un libro sobre ética.  No es un manual sobre éxito positivo y vidas maravillosas.  Es un libro sobre personas caídas en un mundo caído, luchando para vivir una existencia redimida.  Es la historia cruda y veraz de la fidelidad de Dios y de nuestros errores. Casi todos los héroes de proporciones bíblicas son, en su interior, personas trágicamente caídas.  Sin la intervención de Dios, no les daríamos un segundo de nuestro tiempo.  Y así, dicho sea de paso, somos tú y yo, especialmente en el matrimonio.  Sin la intervención de Dios, nuestros matrimonios serían poco más que intentos frustrantes de negociación.  ¡Ugh!  ¿Quién necesita eso? Yo quiero la gozosa proclamación de Adán, “¡Esta es perfecta para mí!” ¿Cómo sucede eso?

Bien, parece iniciar con davaq.  Pegajoso.  ¡Los hombres deben concentrarse en la goma! Las mujeres pueden ser las heroínas del Proverbios 31 si los hombres se les pegan como goma de mascar en un gato.