Archive for September 10th, 2009

A Picture A Day

Thursday, September 10th, 2009 | Author:

Panama

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Principio #2

Thursday, September 10th, 2009 | Author:

Pues cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por uno mayor, juró por sí mismo, Hebreos 6:13

Por Si Mismo – el segundo principio de interpretación rabínica es un poco complicado, pero una vez que lo comprendes, veras por que muchos pasajes bíblicos parecen “divagar” de una idea a otra. El principio de Gezerah Shavah (“categorías iguales”) se basa en la idea que palabras similares en diferentes pasajes se conectan de alguna manera. Detrás de este principio yace el pensamiento que toda palabra ha sido escogida por Dios por cuanto no existe construcción accidental. Entonces si Dios escogió utilizar ´ezer en Génesis 2, debe existir alguna conexión con el uso de la misma palabra en otros pasajes de la Escritura. A fin de cuentas, todas las palabras vienen de Dios.

Veamos cómo se aplica este principio  en la carta a los Hebreos. (Puedes encontrar toda la sección en inglés aquí).

“En Hebreos 6:13-14, el autor de la Carta a los Hebreos explica que, en su promesa a Abraham, Dios juró por sí mismo, porque no había mayor por quién jurar. De hecho, Dios hizo una promesa de tres partes a Abraham después de la prueba satisfactoria, cuando  demostró su voluntad de ofrecer a Isaac en sacrificio. El autor solo cita una de estas tres promesas: “De cierto te bendeciré y de cierto de multiplicaré” (Génesis 22:17) (6:14). El explica en Hebreos 6:16 que solo Dios jura por sí mismo, contrario a los humanos, quienes juran por algo o alguien mayor que ellos mismos. El interés del autor en el hecho del juramento de Dios a Abraham emana de su interés en el Salmo 110:4, el cual él interpreta mesiánicamente, de Cristo, en Hebreos 5:5-10 en conjunto con Salmo 2:7: YHWH ha jurado y no cambiará de parecer, ´Tu eres sacerdote para siempre según la orden de Melquizedec.´” Implícitamente, el autor apela al principio exegético conocido por los rabinos antiguos como gezerah shavah (“una categoría igual”). Lo común en ambos pasajes es el juramente de Dios: “Por mi mismo he jurado (ômasa)” (Génesis 22:16) y “Yahweh ha jurado (ômesen) y no cambiará de parecer” (Salmo 110:4). El autor cree que lo que él puede interpretar el juramento de Dios  por Génesis 22:16-17 puede transferirse al Salmo 110:4 y utilizarse para interpretar el juramento de Yahweh al hijo que EL es sacerdote perpetuo según la orden de Melquizedec en Salmo 110:4. Particularmente, el sostiene que en el Salmo 110:4, aunque el Salmo no lo dice explícitamente, Yahweh debió jurar por sí mismo, como cuando juro a Abraham, puesto que no existe mayor por quien Dios pueda jurar. Como Dios juro por si mismo consecuentemente que el juramento hecho a Cristo en el Salmo 110:4 es certero. Por lo tanto, en Hebreos 6:6-16-17, el autor señala que el carácter de la promesa de Dios a los lectores es veraz siempre y cuando Yahweh jure por sí mismo cuando juró que Cristo seria sacerdote según la orden de Melquizedec.”

Algunos argumentos sumamente difíciles emanan del pensamiento hebreo involucrado en este principio. Son difíciles de seguir puesto que no es la manera en que pensamos los griegos. Nuestra apreciación griega de la interpretación bíblica usualmente comienza con contexto. Creemos que si un pasaje no comparte el mismo ambiente contextual con otro pasaje, los dos no están relacionados. Creemos que no existe conexión necesaria entre un versículo en la Tanak sobre la bendición que viene con el perdón y la justica imputada a Abraham. Pero esa es exactamente  la conexión que hace Pablo en Romanos 4:6-8. Pablo utiliza el concepto en el Salmo 32 para justificar su interpretación de Génesis 15. Las palabras claves (“tomando en consideración”) están conectadas con Gezerah Shavah. Como personas de pensamiento griego, podemos considerar esto sin fundamento y forzado, pero para el rabino hebreo, es absolutamente brillante.

¿Qué lección aprendemos? Leer la Escritura requiere la mente del autor, no la aplicación de criterios que asumimos como la única manera de interpretar el texto. La mayoría de los argumentos teológicos sobre interpretación inician no apreciando los diferentes patrones de pensamiento de los autores. Relájate. Reconsidera. Revísalo de nuevo. Quizás el  método de “solo una respuesta correcta” no es parte del plan.

Gezerah Shavah, Principio #2, categorías iguales, por si mismo, Hebreos 6:13, Romanos 4:6-8

Principle #4

Thursday, September 10th, 2009 | Author:

Jesus said to him, “You have said it yourself; nevertheless I tell you, hereafter you shall see THE SON OF MAN SITTING AT THE RIGHT HAND OF POWER and COMING ON THE CLOUDS OF HEAVEN. Matthew 26:64

Two Into One – Binyan av mishnaic ketuvim (“building a teaching principle based on two verses”) is reasoning from two verses to a larger principle. It happens all the time in the New Testament. In this verse, Yeshua takes part of a verse in Psalm 110:1 and inserts it into a verse from Daniel 7:13. Here are the two verses:

“The Lord says to my Lord: ‘Sit at My right hand until I make Your enemies a footstool for Your feet.’” Psalm 110:1

“I kept looking in the night visions, and behold, with the clouds of heaven, one like a Son of Man was coming. And He came up to the Ancient of Days and was presented before Him.” Daniel 7:13

Notice the changes Yeshua makes. He alters the verse in the Psalms so that it reads “sitting at my right hand.” Then He combines it with Daniel’s vision so there is no doubt His application of Psalm 110 to Himself implies He is the Son of Man who is presented victoriously to the Ancient of Days. But the implication goes further. Yeshua suggests that He is the one “coming on the clouds,” a role ascribed to God alone. In this use of principle #4, Yeshua combines two verses to reach a larger conclusion. What is that conclusion? He is God!

Read the story again. Did you notice no one shouted, “That’s terrible exegesis!”? No one questioned His scholarship. They all knew exactly what He was doing, and it was proper procedure. It wasn’t the hermeneutics that made them furious. It was the conclusion.

Yeshua was a rabbi too. If we read His words from the perspective of a rabbi, we see more clearly how He handles Scripture, how He interprets the Word and what techniques He employs to draw out its meaning. Perhaps we need a course in rabbinic thought before we run around proclaiming the teachings of Jesus. Our approach is like using the dialogue from West Side Story as if it were the words of Shakespeare’s Romeo and Juliet.

What do we learn today? We learn to be careful. Maybe all that Yeshua says isn’t quite as obvious as the translations make it seem. Maybe we need to pay a lot more attention to the culture before we start drawing conclusions about contemporary applications. Maybe there’s room for dialogue rather than dogma.

Topical Index: principle #4, Binyan av mishnaic ketuvim, Psalm 110:1, Daniel 7:13, Matthew 26:64, hermeneutics, interpretation